martes, 17 de julio de 2012

Cuando todo cambió, Donna Milner

Ya sabéis que a mi, cursiladas las justas. Que no me van los libros ñoños y sensibleros, que me sube el azúcar cada vez que veo algunas portadas.
Pero Maeva es una de mis editoriales favoritas y "Cuando todo cambió" llegó a mis manos. Después de unas risas con mi chico, mientras yo declamaba con voz de novela latinoamericana la psipnosis, algo me hizo darle una oportunidad.
Tal vez fueron los tonos de la portada o la figura de la foto, una chica que transmite tanta dulzura...No sé, pero una noche lo cogí con resignación y no pude volver a soltarlo.





Cuando Natalie Ward recibe la noticia de la enfermedad terminal de su madre Nettie, no duda en regresar a su pueblo natal, en la pequeña localidad canadiense de Atwood, tras más de treinta años de ausencia. En el largo viaje de autobús que emprende desde Vancouver, rememora su idílica infancia y los acontecimientos que en 1968 le cambiaron la vida, y la de su familia.
Entonces ella vivía en la granja familiar con sus padres y sus cuatro hermanos varones. Pero un caluroso día de julio, al entrar el joven River por primera vez en su jardín, comprendió que todo cambiaría. River, que representabaconservadurismos opuesto a lo que había vivido hasta entonces, entró a trabajar en la granja y se ganó en poco tiempo el cariño de la familia y especialmente la admiración de Natalie. Pero, a partir de ese momento, también se empezó a tambalear su estable vida familiar
Natalie ronda los 50 años, mujer de éxito profesional, con tres matrimonios a sus espaldas y una hija. Recibe una llamada: su madre se muere.
Sin dudarlo, hace las maletas y se embarca en un viaje hacia el pueblo que dejó atrás hace muchos años.
Natalie nos va narrando, de una forma realmente hermosa, su infancia en la granja, sus recuerdos más hermosos, la belleza de su madre, la tranquilidad de su padre, las travesuras de sus hermanos y, la relación tan especial con su hermano mayor, Boyer. Poco a poco, la protagonista nos sumerge en su tranquila vida y en ese verano, en el que cumplió los quince años y llegó River a la granja, un joven desertor estadounidense, que ha llegado para trabajar.
River, con sus pintas de hippie, su larga cabellera rubia y su guitarra, encandilará a cada uno de los miembros de la familia y a casi todas las personas del pueblo.
Guapo, culto y con un encanto fuera de lo normal, River se convierte en el centro del universo para Natalie.
¿Y qué es lo que pasó para que esa familia idílica se desmembrara hace tantos años?? ¿Por qué Natalie y Boyer no pueden ni mirarse a la cara? ¿Qué esconde Nettie, la madre de Natalie, que quiere contarle a su hija antes de morir? ¿Qué pasó con River? Y, sobretodo, por qué se fue Natalie del pueblo, a los 17 años, para no volver??
Natalie vuelve a casa, a enfrentarse con su pasado, con sus fantasmas, su dolor y su culpa. Ya es hora de dejarlo todo atras.

Y ahora dime, ¿No te mueres por leerlo?