martes, 6 de agosto de 2019

Listen to my heart- autobiografía de Marie Fredriksson


Me es completamente imposible reseñar la autobiografía de Marie, decentemente. Esta va a ser una de las pocas veces en que tengo que parar, apagar el ordenador, hacer otra cosa y seguir más tarde. Es más que probable que la escriba primero en papel (por más tiempo que pase siempre escribiré mejor con un papel y un boli que en un ordenador) y cuando la transcriba vaya tachando o añadiendo cosas. También os advierto que va a ser una reseña larguísima, la que más.
Tengo a Marie muy interiorizada y muy "endiosada" (existe esa palabra?) desde que la escuché por vez primera, cantando los coros de The Look. Puedo trasladarme a ese momento sin problemas, con 9 o 10 años, aburrida en casa de mi abuela, trasteando con los vinilos de uno de mis tíos. Me fascinó su apariencia, me pareció una "tía dura", así que quise ver como sonaba. Y cuando la escuché...todo se paró a mi alrededor, la voz de Per se diluyó en la nada y sólo podía escuchar la voz de mezzosoprano de Marie, en esos "She´s got the look". Y sí, como me pasa siempre, me obsesioné.
Pasé horas y horas tumbada en la cama de mi tío, con Marie cantando (Per me parece un compositor alucinante pero no se puede comparar su voz a la de Marie), leyendo y releyendo las letras, aprendiendolas de memoria, cada palabra, cada coro, cada respiración. Aún hoy soy capaz de cantar o escribir cualquier canción de Roxette sin titubear.
Y Marie, con esas pintas de chica dura, con sus pantalones ajustados y sus chaquetas de cuero, me parecía fuerte y vulnerable al mismo tiempo. Impresionante, eso es lo que he pensado siempre de ella. En cada canción, en cada directo, en cada unplugged...y tan tímida en las entrevistas, donde era Per quien llevaba la voz cantante y ella se hacía pequeñita, tratando de pasar desapercibida y que le preguntaran pocas cosas...
Marie es parte de mi infancia, mi adolescencia, mi etapa adulta...Marie es parte de mi vida y que haya accedido a escribir a dos voces su autobiografía, ella, tan celosa de su vida privada es como un regalo caído del cielo.
Esta vez me perdonaréis que no sea imparcial al reseñar, Listen to my heart, me toca demasiado el alma.
Título: Listen to my heart
Título original: Kärleken till livet
Autoras: Marie Fredriksson
Helena Von Zweigbergk
Editorial: Planeta
Número de páginas: 224
Formato: Tapa dura
Año de edición en España: 18 de Junio 2019
Año de edición en Suecia: 2015
En esta valiente y sincera autobiografía, Marie Fredriksson relata la increíble historia de su vida, desde su infancia en el seno de una familia con muy pocos recursos, hasta su ascensión a los escenarios más emblemáticos del mundo como cantante de Roxette.
Marie explica en el libro detalles tan íntimos como la muerte de su hermana mayor, con 20 años, en un dramático accidente de tráfico cuando ella solo tenía 7 años. De ahí, dice, nació su espíritu de lucha, de no rendirse nunca.
Por supuesto, la cantante habla en este libro, y por primera vez, del terrible episodio que sufrió cuando en 2002 le detectaron un tumor cerebral, y de los múltiples y durísimos tratamientos de radioterapia que le dejaron muchísimas secuelas. Marie tuvo que volver a aprender a andar, a hablar, a leer… También explica cómo vivió aquellos primeros momentos tras detectarle el cáncer, cómo muchas personas de su entorno no se atrevían ni a acercarse a ella, ni sabían qué decirle, pues todo su entorno estaba en shock. Así como el rechazo que sintió cuando, como consecuencia de la medicación, empezó a hincharse y nadie la reconocía.
También relata cómo volvió a los escenarios en 2007 en solitario, y en 2011 de nuevo con Roxette. De todas las desavenencias que tuvo con su manager, cuando se sentía excluida y su opinión no contaba. Y así hasta 2016, cuando llegaron a iniciar la gira mundial del 30 aniversario de la banda, que tuvieron que cancelar por motivos de salud. 
Creo que esta vez tendría que titular este apartado como "Opinión personal de una autentica fan", pero bueno, vamos a dejarlo así...
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Pues allá voy...la idea era empezarlo a leer el 25 de Julio, pero tenerlo en casa, al lado de la cama, y que ver a Marie cada vez que pasaba cerca...no pude evitarlo y lo empecé mucho antes. 
224 páginas divididas en un prólogo precioso, escrito por Helena, 19 capítulos de la mano de la escritora y de la voz de la propia Marie, con esa sensibilidad que mata, su discografía (ella era ya una cantante famosa en Suecia cuando decidió unirse a Per y formar Roxette) y una lista con explicación de las canciones especialmente importantes en su vida, me las meriendo en menos de una hora. Pero por una vez y, sin que sirva de precedente, intenté ir con calma, saborear cada palabra, parar a escuchar las canciones de las que habla. Sí, en sueco también. Y aún así no pude estirarlo más de un día. Imposible. 
Nada más abrirlo y empezar el prólogo te encuentras con algo como esto
y lo se, no necesito que Helena, quien escribe como los ángeles, me diga lo especial que es la mirada de Marie. Lo ví yo misma con menos de diez años y sólo viendo una foto. Soy incapaz de imaginar como debe ser estar cara a cara, mirándola a los ojos.Alucinante, seguro. 
Cómo iba a tomármelo con calma si esto es sólo lo que me encontré en el prólogo?
Y lo sabía, Marie tiene esa dualidad que siempre había adivinado. Y me encanta, probablemente porque me recuerda a mí misma. 
Y después de este estupendo prólogo, las manos de la escritora transcriben las palabras de Marie, ella ya no escribe...y es un capítulo que pincha y duele, la primera vez que habla sin tapujos de su tumor, de cómo empezó, de decisiones médicas, de muerte, de supervivencia, de cambios...y se le cae alguna lágrima, al recordar su fuerza, pero se la seca enseguida diciendo que está viva, que le queda su voz...
 Y no tenéis ni idea, pero ni la más mínima de como me quema esta frase, porque también es una especie de milagro que yo siga aquí.
Siguió siendo creativa después de enterarse del maldito tumor del cerebro, antes de someterse a operaciones, radioterapia y millones de mierdas. Con Micke, su marido, hicieron un disco precioso, en sus propias palabras "En la oscuridad más absoluta hicimos un disco luminoso". Aunque aquí hacen una pequeña parada para hablar y transcribir una de las canciones más tristes que le he escuchado cantar (sí, recordad que me he parado cada vez que han hablado de una canción, la he buscado y la he escuchado y ahora están en una de mis listas de Spotify, si alguien la quiere la comparto sin problemas), miedo, incertidumbre y desesperación. Eso es lo que me transmite cuando la escucho. Y sí, ahí tuve que hacer una parada.
Marie dibujó la portada del álbum, era incapaz de dejar que le tomaran una foto. 
Y a partir de ahí, a pesar de intentar ir despacio, no hubo manera. Marie desnuda su vida y su alma para todos nosotros, su origen humilde, la muerte de su hermana, sus primeros y fallidos amores, cómo conoció a Per y cómo no se soportaban el uno al otro. Ella vivía en una comuna y él era un niño pijo, no tenían nada en común, hasta que los unió una canción y decidieron intentar hacer algo juntos. El poder de las letras de Per con la voz magnifica de Marie, el nacimiento de Roxette.
Su carrera como solista en Suecia y cómo la quiso compaginar con su proyecto con Per. Las giras eternas, la muchedumbre, sentirse en casa encima del escenario y cada vez menos ella misma, más pequeña, más sola...Hubo momentos en los que quiso dejar la banda porque no podía más. 

Y entonces Micke, un amigo del grupo, vio a la Marie pequeña, asustada e insegura, escondida dentro de la gran estrella que aparentaba ser y, aunque se conocían de verse en algunos conciertos, fue allí y entonces cuando se enamoraron. Y esta vez es Micke, su marido, el amor de su vida, quien explica lo que sintió en ese instante: 
"Me vi en sus ojos. Y vi que compartíamos un anhelo, que los dos nos sentíamos solos (...) Sentí como si supiera quien era ella detrás de todo eso. Le faltaba alguien. Le faltaba yo. Y ella a mí. Tal vez suene raro, pero fue así."
Precioso, arrebatador. Amor.
Micke le compró un anillo de compromiso al día siguiente y en menos de 24 horas estaban prometidos.
Y sí, la creativa Marie, que reconoce que tenía problemas graves cuando iba de gira, acabando en demasiados bares, bebiendo demasiado y no "portándose demasiado bien", you know what i mean, supo que Micke era el gran amor de su vida, le dijo que sí y le dedicó la última canción del disco en solitario que estaba componiendo mientras estaba de gira. 
Otra pausa y esta vez en sueco, disfrutad de su voz y yo soy buena y os hago dejo un pequeño trozo de "Till sist" ( Por fin ):
"Entonces estabas allí,
vi tu luz en la oscuridad.
De pronto brilló el sol
en la oscuridad de mi corazón."
Y como nos pasa a la mayoría, las prioridades de Marie cambiaron totalmente al tener a su primera hija. Ya no tenía ganas de salir en giras interminables, necesitaba echar raíces fuertes y poder dedicar tiempo a su familia. 
En un mundo de hombres eso no se entiende, así que la dejaron a un lado, sin tener en cuenta sus opiniones. Uno de sus recuerdos sobre esa época, que se me ha quedado grabado porque es una de mis canciones favoritas, es que se bajó de un taxi, pidió que la esperara, grabó la canción "Milk and toast and honey" en una sola toma y se marchó. Y salió una canción magnífica:

A partir de ahí, la autora y la artista, hablan de ropa, viajes, famosos conocidos, la nueva gira, sus limitaciones con las que aún no se lleva bien, esperanza porque sigue viva. No de pie, pero sí sentada.
Lo he leído varias veces, lo he llenado de post-its de colores, soy incapaz de subrayar un libro, sacrilegio!!. Cada vez que lo leo puedo ver a Marie, sentada en su cocina, descalza, melancólica a veces y sonriente otras, desgranando SU HISTORIA para dar esperanza, para ofrecer algo que me hace falta demasiadas veces, calma.
No es mi mejor reseña pero sí la más sentida y por muchos años que pasen, She stills got the look.


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