En cuanto ví la portada y la nota de prensa que hizo la editorial DNX sobre "la buscadora de niños" supe que tenía que leerlo. Un thriller sobre una chica que se encarga de buscar niños perdidos, con un pasado trágico a las espaldas, como no iba a querer leerlo??
No quise leer ni una reseña, no he pasado por ninguna cuenta que haya hablado sobre él, quería llegar con la mente en blanco, sin expectativas y sin saber nada más que la sinopsis. Eso sí, no me pude resistir al booktrailer, lo habéis visto??

Año de edición: 2017
Editorial: DNX
Páginas: 223
Edición: Tapa blanda
ISBN: 978-84-947310-1-3
Formato: Papel
Género: Thriller
Pertenece a una saga: Espero que sí ;)
Hace tres años, Madison Culver desapareció cuando su familia escogía un árbol de Navidad. Ahora tendría ocho años. Desesperados por encontrar a su hija, los Culvers dan con Naomi, una investigadora privada con un talento extraño para localizar a niños perdidos y desaparecidos. Conocida como La buscadora de niños, Naomi es su última esperanza. La búsqueda metódica de Naomi la lleva hacia un bosque helado y misterioso dónde deberá enfrentarse a su propio pasado fragmentado, porque ella una vez, también fue una niña perdida.
Mientras Naomi descubre la verdad detrás de la desaparición de Madison, los fragmentos de un sueño oscuro atraviesan sus defensas, recordándole una pérdida terrible que su memoria había bloqueado.
Si encuentra a Madison, ¿finalmente revelará los datos de su propia vida?
Una de las cosas que más me han gustado de esta novela es su protagonista, Naomi, rozando la treintena, independiente, fuerte, con un gran carácter, entrenamiento de todo tipo y con un don especial: encontrar niños desaparecidos que las autoridades han dejado de buscar. Si una familia ha perdido a su hijo, por mucho tiempo que haya pasado, aunque apenas puedan pagar, Naomi lo tiene claro "las personas amadas nunca se pierden" y con su mochila a cuestas hará todo lo posible para encontrar al niño, vivo o muerto, pero lo encontrará. Por eso la llaman la buscadora de
niños.
Madison sólo tenía cinco años cuando desapareció, habían parado en medio de la montaña a buscar el árbol de Navidad perfecto y en un momento de despiste ya no estaba. La tormenta de nieve que empezó a caer en ese momento borró todas las huellas. No hubo forma de encontrarla.
Ya han pasado tres años desde ese día, las autoridades y los lugareños lo tienen claro: Madison no pudo soportar una tormenta como esa, tuvo que morir congelada y al llegar el deshielo algún animal se encargó de su cuerpo. Nada más que hacer ni que buscar.
Sólo sus padres, rozando el divorcio, mantienen la esperanza de encontrarla.
Otra de las reglas de Naomi es sólo coger un caso cada vez, se involucra tanto en cada caso que se ve incapaz de buscar a dos niños a la vez, hasta que conoce el caso de Danita, una joven autista negra, que lo ha tenido muy difícil en su vida, que afirma que su bebé (Baby) desapareció de su cuna mientras dormía. Danita está en la cárcel como principal sospechosa de la desaparición del bebé pero después de interactuar con ella y hablar con la bisabuela, Naomi decide hacer una excepción y buscar a la pequeña Baby también.
¿Y Madison? ¿Dónde está Madison? ¿Cómo ha podido sobrevivir tres años en ese clima casi siempre nevado y frío?
Es complicado hablar del segundo personaje principal de la novela sin caer en ningún spoiler, así que estáis avisados...