Dejemos claro desde el principio que a mi, "El niño con el pijama de rayas" no me gusta. Así que después de leer la psipnosis de la editorial cogí este libro con muchos reparos, que se me pasaron después de leer un par de páginas.
Raj, ya un tierno abuelo, consciente del poco tiempo que le queda de vida, se resiste a morir sin contar su historia, la de su infancia junto a una madre cariñosa y sumisa y un padre maltratador. Recuerda a sus dos hermanos y, sobretodo, necesita sacar de su interior los recuerdos de David, un pequeño niño judío, que se convirtió en su último hermano.
Está escrito en primera persona, en un lenguaje sencillo, apto para la mayoría de públicos. Lleno de sentimientos pero sin caer en sensiblerías, que cuenta un hecho de la Segunda Guerra Mundial casi desconocido.