jueves, 17 de febrero de 2011

Contra el viento del Norte, Daniel Glattauer

Tengo una alergia tremenda a las novelas románticas.

Todas están llenas de topicazos: chica conoce chico, el chico es malo aunque en el fondo es un trozo de pan, incomprendido en esta sociedad. Las familias se oponen a la relación. Uno de ellos está casado, o los dos...pero no pasa nada, con la fuerza de su amor lo superan todo para estar juntos.
Por no hablar de los finales super originales: el protagonista se muere de una enfermedad incurable o en un accidente de coche/avión/barco...o se casan, tienen unos cuantos hijos preciosos y perfectos y viven felices para siempre jamás; lo que te hace desear matarlos tú misma, con una sierra mecánica a ser posible.

El caso es que los enanos, o el marido, me han pegado los virus y llevo tres días mala. Y con la fiebre y el dolor de cabeza no tenía fuerzas para empezar nada sustancial, así que esta mañana he decidido leer algo cortito, fácil y sin complicaciones y, a riesgos de morir por una subida de azúcar, la novela escogida ha sido "Contra el viento de Norte".


Lo primero que he de decir es que me encantan las casualidades, como dicen en una de mis películas favoritas:" podría contar mi vida uniendo casualidades". Y esta novela empieza con una casualidad:
Emmi Rothner quiere dar de baja la suscripción de su madre a una revista cuya calidad ha bajado drásticamente, para lo que se dirige por correo electrónico a la editorial. Enfadada por la falta de respuesta, sus e-mails son cada vez más furibundos. Hasta que un día recibe respuesta de un tal Leo Leike, cuya dirección sólo se distingue en una letra de la de la editorial. El incidente cae en el olvido hasta que, en Navidades, Leo recibe una felicitación destinada a los clientes de Emmi, a la que responde con un ingenioso mensaje. A partir de entonces, alimentado por la curiosidad, comenzará un intenso intercambio electrónico en el que irán descubriéndose el uno al otro.

 
Hacia mucho que no leía una novela de género epistolar y me ha parecido de lo más original que las cartas sean correos electrónicos entre Emmi y Leo, dos personas desconocidas, quienes poquito a poco pasan de escribirse mails impersonales a desnudarse el alma, el uno para el otro y, de paso, para sí mismos..

"Se ha equivocado usted de dirección. Ésta es mi dirección particular: Woerter@leike.com. Usted quiere escribir a Woerter     @like.com. Es la tercera persona que me pide que le dé de baja de la suscripción. La revista debe de haberse vuelto francamente mala"
A través de los mails, Leo descubre que Emmi es una mujer "felizmente casada"

"Pero mi marido...Bueno, te lo diré: tenemos una estupenda y armónica relación con dos niños"

Y Leo acaba de salir de una relación muy complicada y no le apetece conocer nuevas mujeres.
Ninguno de ellos busca nada, los dos están a gusto con sus vidas "reales", pero hay algo especial y mágico entre los dos, una conexión, una atracción...que no pueden explicar.

"¿Quien nos paga el tiempo que pasamos aqui sentados el uno sin (con) el otro?"

Adoro la sencillez de la trama, el sentimiento en estado puro que irradia, la belleza de las palabras...

"Escríbeme, Emmi. Escribir es como besar, pero sin labios. Escribir es besar con la mente"

"Contra el viento del Norte" es una novela de AMOR, así, con mayúsculas.