miércoles, 9 de febrero de 2011

Asesinos sin rostro, Henning Mankell

Sí, lo reconozco, no había leido nada de Mankell hasta ahora, a pesar de haber escuchado mil veces que es el mejor escritor de novela negra y que todos los demás son imitaciones suyas...

Ya sabéis que la novela negra nórdica es mi género favorito y como me estoy quedando sin títulos que leer, he decidido empezar con "el maestro": Henning Mankel




El extraño y cruel asesinato de un matrimonio de ancianos en la campiña sueca revela a Kurt Wallander la cara más oscura de la Suecia moderna.
En este histórico primer encuentro con sus lectores, el inspector Wallander debe resolver un caso casi tan complicado como su vida personal. Mientras procura desenmascarar a los despiadados asesinos de una anciana que ha muerto con la palabra "extranjero" en la boca antes de que los prejuicios raciales latentes en la comunidad desaten una ola de violencia vengadora, Wallander debe enfrentar el abandono de su esposa, la hostilidad de su hija, la demencia senil de su padre y hasta su propio deterioro físico a causa del exceso de alcohol y comida barata y la falta de sueño. Wallander terminarán por hallar la inesperada solución del caso, pero sus problemas familiares no acabarán con este libro. Por no hablar de los de su país, arrojado a una nueva era en la que, como cree el inspector, "la inquietud aumentará bajo el cielo".

Este es el primer libro donde podemos conocer al inspector Kurt Wallander:
Desde que Mona, su mujer, lo abandonara, se ha aficionado demasiado al whisky y a la comida basura, lo que ha degenerado en un aumento de peso y una tremenda sensación de inutilidad.
Por otra parte, Linda,  su hija adolescente, con la que apenas tiene relación, se pasa el día viajando sin saber que hacer con su vida.
Su padre, pintor de cierto renombre, que siempre pinta el mismo motivo en sus cuadros, está entrando en una demencia senil y su hermana, Erika, vive lejos y apenas puede ayudar .

Si a todo esto le sumamos que tiene que resolver uno de los asesinatos más brutales que se ha visto nunca en su país, podemos entender que el pobre Wallander esté a punto de caer en una depresión.

Ya me advirtieron que "Asesinos sin rostro" no es de las mejores novelas del inspector, al fin y al cabo en esta novela hay que presentar a todos los personajes y resolver un par de asesinatos. Aún así, me quito el sombrero ante "el maestro", porque en ningún momento se me hizo pesado o aburrido.

Ya estoy con el segundo de la saga: "Los perros de Riga"...